laPinta

Ho fem per a tu, disculpa les molèsties

Concurso de Artes Visuales Premio Miquel Casablancas 2005

Postal de Ho fem per a tu
  • Del 27 de mayo al 17 de junio y 29 de octubre de 2005
  • La Llotja - Sant Andreu y Centre Cultural Can Fabra, Barcelona

En esta edición del Premi Miquel Casablancas, laPinta fue invitada por Francesc Ruiz a formar parte del jurado del concurso. Además de nuestra labor como jurado, cada equipo articulaba un proyecto en torno a una selección de artistas participantes en la convocatoria. Nuestro proyecto consisitió en una exposición en el gimnasio abandonado de La Llotja de Sant Andreu, un workshop y dos performances.

Introducción

Ho fem per a tu, disculpa les molèsties (entrevista con el sr. Moral, encargado de mantenimiento de La Llotja)

Sr Moral…Arrasaron con todo, sólo dejaron lo que no valía. Suerte que no lo tiraron porque vinieron los de la música, el ESMUC, si no quién sabe. Ahora lo han cogido los de la Llotja, la escuela de artes y oficios, ellos lo están rehabilitando. Este recinto se inauguró en 1959 como escuela de Formación Profesional acelerada, en estas naves se enseñaba albañilería y electricidad del automóvil. Venían los arquitectos a aprender construcción, al final del curso los albañiles montaban una casa entera aquí dentro. Estos altavoces ponían música clásica todo el día. Después convirtieron estas dos naves en gimnasio.
¿y vosotros qué vais a hacer aquí?

Cuando un lugar va a ser transformado hay múltiples señales que nos informan de esos cambios.
Ho fem per a tu, disculpeu les molèsties interviene en un espacio en ruinas antes de ser recuperado. Así las obras de los artistas en este espacio expositivo actúan como señales de aviso de que algo ha cambiado o va a cambiar, no sólo en el espacio físico, sino en lo personal, en los referentes culturales y de identidad, en las formas de ocio y trabajo y en el uso del espacio público.
Espacio Ho Fem

Y tanto que ha cambiado todo, antes aquí había un muro para separar a las chicas que estudiaban peluquería de los chicos de oficios, podías comer en el bar de al lado por 15 pesetas y los industriales te venían a buscar a la puerta de la escuela para darte trabajo.

 

El barrio de Sant Andreu también ha cambiado, de ser villa agrícola pasó a centro industrial y fabril, y ahora será centro de comunicaciones; la Pegaso hoy es un parque, otras fábricas se convirtieron en centros culturales o comerciales.
Con esta exposición queremos señalar los cambios que resultan invisibles a corto plazo, al producirse en el escenario de las mentalidades.

Cambios en el territorio de la memoria, en la traza de la historia sobre la que se transforma el paisaje, en los registros de Ramon Brichs. En la exclusión que provocan los nuevos paisajes y la imagen que el ciudadano tiene de sí mismo en este ámbito, como retrata Jorge Restrepo. En el uso y resignificación del espacio público, que hacen Diana Larrea y Julio César Palacio. En la identidad individual y colectiva y su representación, con Kenneth Russo y Núria Güell. En el territorio de lo privado y lo relacional, mediante las obras de Jordi Antas y Lander Calvelhe. En los recorridos personales que hace Margarita Pineda, o la vivencia de lo cotidiano y los hábitos diarios, de Kai Takeda. En la dependencia tecnológica como mediadora de las relaciones laborales y sociales, de Codeco y Enrique Radigales; y finalmente, el cuestionamiento del sentido de todo lo que construimos, que analiza Jorge Satorre.

El señor Moral lleva 40 años aquí. Manuel Moral entró en esta escuela para estudiar soldadura, después se quedó a trabajar en ella, y este año se jubila.

 

La exposición Ho fem per a tu, disculpa les molèsties, es una selección de trabajos de artistas presentados a la convocatoria de los premios Miquel Casablancas, organizado por el Centre Cívic Sant Andreu.

Ho fem per a tu

Jordi Antas

Instalación Jordi AntasSegún Jordi Antas, (Lleida, 1976) la culpa de todo la tiene el amor y lo que nos dicen del follar.
A primera vista Partager puede despistar y parecer una serie de fotografías intimistas, pero cuestiona el sexo y el amor con sus imágenes post-coitales. Las 5 instantáneas domésticas de parejas convencionales después del coito suponen romper la barrera intimista de sus espacios y de sus expresiones, en definitiva formar parte de sus momentos, juegos y sueños justamente después del éxtasis.
Las grandes dimensiones cargan contra la intimidad de la imagen y la transforman en algo público, algo que todo el mundo puede obtener.

Ramon Brichs

La obra de Ramon Brichs, (Cardona 1976) gira alrededor de acciones que nos acercan a la realidad.
Uno de los ejes de sus obras es el arranque de pinturas murales. Poniendo al mismo nivel el mundo conceptual y el mundo físico, ha tratado la naturaleza como una pintura al fresco, aplicando técnicas de restauración para preservar un fragmento, desde su arranque hasta su inmovilización en un nuevo soporte.
Una sinopia es el dibujo previo que puede haber debajo de una pintura mural. En Sinopia 20 lo que hace es calcar el boceto, la estructura que puede haber en la realidad que nos envuelve.

Lander Calvelhe

La obra de Lander Calvelhe (Barañain, Navarra, 1984) es una invitación a reflexionar sobre la condición de la masculinidad sintiendo la diferencia de género, que a pesar de oscurantista y absurda, es una distinción real ya que la sentimos, aparece en los medios de comunicación, y ayuda a los hombres a crear un lugar desde el que repensarse, puesto que todo lo que sentimos y podemos nombrar es fruto de una construcción sociocultural. En el vídeo S.T., en el que una madre se corta el pelo para pegarlo en el pecho de su hijo adolescente, se parte de la idea de que la construcción de lo masculino que se basa en la educación como individuos estables y sólidos, se ve perturbada al reconocerse en tránsito.

CODECO

Superando la era de la digitalización, CODECO (Belén Montero, Zamora, 1970 y Juan Lesta, A Coruña, 1971) avanza un paso más conceptualmente y nos acerca a una nueva recodificación – analogización - de la información.
Al igual que el hecho de la digitalización cambió la forma de entender el flujo de los datos, la interpretación de estos y la interacción con ellos, la recodificación supone la superación del estado tecnócrata para volver a unos criterios analógicos sobradamente conocidos y manipulables por cualquiera, al margen de estar supeditado a la dictadura de la tecnología. El Escritorio a punto de cruz y la Estantería de herramientas son un retorno a un formato original, después de su digitalización.

Núria Güell

Núria Güell, (Girona, 1981) en su cuestionamiento por el yo y la propia imagen utiliza el mito de Narciso para llamar la atención sobre la necesidad de no caer en la trampa de la importancia personal en un mundo en el que, según la artista, nos tomamos demasiado en serio, sintiéndonos superiores a lo que nos rodea. En el vídeo Narcís I coloca su busto hecho de hielo en el río - agua en estado líquido, donde Narciso queda cautivo de sí mismo - y espera que el paso del tiempo se afane a quitarle importancia, que pase de una identidad definida a un estado informe, fluyente e indefinido, que lleva implícito el concepto de muerte.

Diana Larrea

Paso de Cebra de Diana Larrea, (Madrid, 1972) registra una acción urbana realizada con motivo del centenario del Ateneo obrero en el barrio de la Calzada en Gijón. La artista fabricó un paso de cebra portátil para que pudiera ser utilizado por un grupo de peatones. A través de este acto simbólico recrea un hecho real similar que tuvo lugar en ese barrio obrero a finales de la dictadura franquista, rememorando el movimiento popular ciudadano que se vivió en todo el país en aquella época de cambio, y el espíritu social de una ciudadanía que se implicaba de manera activa y comprometida en los problemas de su comunidad.

Julio C. Palacio

Instalación J.C. PalacioPara Julio César Palacio, (Valencia, Venezuela, 1977) trabajar en el espacio público supone crear vínculo con la gente del lugar.

Basketball Billboard es un proyecto de arte público realizado en Berlín, en el que se sirvió de los grandes paneles con los que las constructoras o el estado informan de la realización de obras públicas con el eslógan "estamos trabajando para usted"
Siendo que en Berlín hay pocos espacios abiertos al uso comunitario, un elemento como una canasta de baloncesto le da a esos paneles un uso verdaderamente público, creando un espacio de encuentro, realmente dedicado a la comunidad y con un coste ínfimamente bajo.

Margarita Pineda

La propuesta de Margarita Pineda, (Colombia, 1975) se centra en las distintas escalas del territorio, retomando la importancia que el ser humano da a su existencia, basando su sentido en el valor que da al espacio que habita: Al vivirlo, marcarlo, reconocerlo y apropiarse de él los individuos toman conciencia de su cuerpo y de su territorio a diferentes escalas, desde su cuarto a su país. Territorios mentales habla de imágenes urbanas ligadas a su vida y a su condición de inmigrante. Son itinerarios, sitios, necesidades, circunstancias y afectos. Espacios y lugares no visibles pero marcados por la cotidianeidad.

Enrique Radigales

Enrique preperando su instalaciónEnrique Radigales, (Zaragoza, 1970) muestra una aplicación analógica de su proyecto Idealword, que desde Internet pretende evidenciar la heterogeneidad de registros y formatos (digitales y analógicos) dentro de la producción artística en su disciplina digital, concretamente el net-art.
Con la “traducción” de una obra digital que se visualiza en la pantalla de un ordenador a un formato artísticamente estandarizado y mercantilizado se evidencian las diferencias entre la producción artística física (analógica) y el net-art (digital)

Jorge Restrepo

Instalación Jorge RestrepoJorge Restrepo, (Armenia – Quindio, Colombia, 1975) trata sus imágenes como un juego visual, donde el observador percibe una primera lectura y al ahondar más en ellas, estas revelan un significado más profundo: ese “juego visual” es el punto de partida para desarrollar nuevos espacios a conciencia, donde no usa el retrato como hilo conductor, sino que aprovecho el estado psicológico de las personas y la relación de ellos con la obra. Versus plantea el paralelo existente entre el máximo escenario deportivo del fútbol en una ciudad, el estadio, y aquellos jugadores que hacen de cualquier espacio en su barrio el mejor lugar para practicar ese deporte.

Kenneth Russo

Para Kenneth Russo, (Llambilles, Girona, 1976) el diagnóstico de las relaciones entre el mundo árabe y occidente viene marcado por unos síntomas de fragilidad. Cualquier interrelación puede ser clasificada de virus o “amenaza terrorista”, aunque el intercambio cultural nos enriquezca permanentemente y contribuya a desarrollar nuevos esquemas en todos los ámbitos.
Así, Xauen Movies huye de los canales convencionales que rigen el arte occidental y va a la búsqueda del espíritu artístico.
En Xauen, con un modo de entender la vida, la interpretación del arte y sus mecanismos opuesto al nuestro, estos canales adoptan una mutación. Mutación que incluso los “artistas locales” no conciben de forma consciente, con nuevos espacios expositivos, canales de difusión alternativos y una sobredosis de creatividad en escena.

Jorge Satorre

Instalación HCon el fin de evadir cualquier tipo de solemnidad, Jorge Satorre, (México DF, 1979) quiere encontrar poesía en la contradicción, a partir de la convivencia de elementos o situaciones dispares, siendo este uno de sus principios básicos.

En el vídeo titulado H, registra el momento en que una señal marcada en el suelo para indicar la zona de aterrizaje en los helipuertos desaparece a la vez que un helicóptero se acerca, justo cuando este debería realizar su función.

Kai Takeda

Instalación Kai TakedaKai Takeda, (Tokio, 1972) traza un tejido del espacio urbano a nivel inconsciente. A través de la percepción del "ruido visual" constituido por elementos anónimos en espacios comunitarios como bolsas de plástico, colillas, chicles o restos de cinta adhesiva de carteles; en los que el tiempo ha actuado, conecta con la cultura histórica y humana y reflexiona sobre la concepción del paso del tiempo. En Fundi Mundi la percepción y el elemento material tiene un sentido y provoca sutiles sensaciones acerca de la vida diaria.

Ho Fem?

Realizado con la colaboración del Institut de Cultura de l’Ajuntament de Barcelona y el programa de arte contemporáneo del distrito de Sant Andreu, HO FEM? es una propuesta que acerca el trabajo de algunos artistas seleccionados en el Concurso de Artes Visuales Premio Miquel Casablancas 2005 de una manera directa al público. Artistas participantes: Kenneth Russo, Julio César Palacio y Luciana Lardiés & Sebastián Bandín.

Ho fem? es la continuación del proyecto Ho fem per a tu, disculpa les molèsties.

Este es el eslogan con el que se nos avisa de cambios/obras que van a modificar el entorno.
La primera parte era un proyecto expositivo en el que las obras de los artistas actuaban como señales de aviso de los cambios que resultaban invisibles a corto plazo, pues eran cambios producidos en el terreno de las mentalidades.
La segunda parte, Ho Fem? es un proyecto de acción, de intervención, participación, y aprendizaje en diálogo con el entorno inmediato, el barrio de Sant Andreu. Ho fem? Es el desarrollo de algunas de las propuestas mostradas en la primera parte, las que anunciaban un desarrollo posterior, las que pedían una continuidad fuera de la sala expositiva y la participación de un público en acción. De ser un eslogan pasivo y señal de aviso pasarán a ser acción, de teoría a praxis.

Ho fem? és clá que ho fem!

Gimcana VAU

Poster GincamaLa Gimcana VAU de Julio C. Palacio requiere de la participación vecinal, utilizando lo lúdico para reflexionar sobre los comportamientos cívicos, poner a debate el uso del espacio público y motivar iniciativas que los propios ciudadanos pueden tomar para transformar su entorno.

Para la VAU (Vecinos Auto - Urbanistas) la comunión y el diálogo estrecho entre los ciudadanos es una premisa fundamental, por esto realiza actividades pensadas para lograr una participación ciudadana, ya que sin ella no tendría sentido.

Taller Cinexín

El taller de Kenneth Russo y Rauri Ass Taller Fes-te el teu projetor… and make your own movie!,
se cuestiona nuestros miedos al desfase tecnológico, repensando las nuevas tecnologías y su consumo, dando herramientas para la autorepresentación y la comunicación, construyendo a partir de materiales reciclados un proyector casero, un cinexín.

Parece que en el día a día nos cuesta esquivar a la última tecnología, tal vez, esta posible desvinculación, supondría una desconexión con el mundo que nos es terrorífica.
¿Queda espacio para recordar nuestros orígenes? ¿Para encontrar maneras de hacer alternativas sin huir de los “grises” vestigios?

“ Fes-te el teu projector,… and make your own movie” es un taller en el que se enseña de forma teórico-práctica la posibilidad de crear un proyector (cinexín) y su película, íntegramente a partir de materiales reciclados.

Flyer Cinexin
El taller proporciona todo el material para la realización de un proyector diseñado por Kenneth Russo y Rauri Ass, así como también incentivar a los participantes a encontrar nuevas vías de creatividad; ya sea desde su propia movie, o desde los diversos elementos en que interactuará.

Fotonovelas

Frame FotonovelasLas fotonovelas - performances de Luciana Lardiés y Sebastián Bandín utilizan recursos audiovisuales de primera generación, y con una estética precaria, reflexionan sobre comportamientos íntimos grotescos, exagerando la intimidad en historias sin sentido en las que se cuestionan los límites de las relaciones humanas.

En nuestras performances se presentan breves relatos de ficción, "fotonovelas", puestos en escena a través de procedimientos audiovisuales. Son historias, a veces extraordinarias, de amor desmedido u otras vivencias de gran intensidad, en las que el sinsentido y lo grotesco, en cruce permanente con el más despojado registro de la realidad, caracterizan tanto a la narrativa como a la musicalización.
El producto resultante es un slide show de imágenes y sonidos manipulados en directo, cuyo protagonista central es un sistema de animación en el que la precariedad se exhibe como estilo; y que consiste, entre otros recursos, en manipular manualmente dos proyectores de diapositivas generando así una rudimentaria ilusión de movimiento.

Textos

Artículo de Ana Rodríguez en Papers d'Art, nº 88

A lo largo del siglo que nos precede los significados del lenguaje, del arte, del espacio se han redefinido, se han roto, han fluctuado en múltiples metamorfosis. Las intrusiones de unas disciplinas en otras, el arranque del feedback en el ambiente artístico, la búsqueda de “otros” roles en la relación comisario y creador, los acercamientos a la premisa “arte-vida”, la intervención sobre la realidad más cercana que elabora una alternancia frente a lo más puramente politizado, son algunos de los aspectos que refrescan el panorama de esta ciudad, en cuanto a prácticas artísticas y comisariales. De este modo la exposición Ho fem per a tu. Disculpa les molèsties actúa como un sistema transformador de territorios desde la erosión que supone el efecto de cambio

Las antiguas instalaciones de la escuela de Formación Profesional Acelerada (1959), se yergue hoy como una catedral desmantelada de la era industrial española bajo el yugo franquista. La ruina del pasado se deconstruye en un espacio expositivo. El paisaje contemporáneo aparece a menudo drásticamente descarnado e impactante. Son éstos, terrenos a los que no se les asigna otra cualidad específica que la indeterminación: desechos de cemento, tuberías oxidadas, manchas de humedad, cubiertas descarnadas. Los restos, como si se tratase de una entropía landart y esquivando las nociones de White Box sacro, rodean la exposición comisariada por el grupo La pinta.
La exposición que tuvo lugar del 27 al 17 de junio de 2005, fue el fruto de una las tres intervenciones del jurado a cargo del artísta Francesc Ruiz, (tres colectivos: Bea Espejo y Maribel López, YProductions y La Pinta) a partir a los participantes del concurso de artes visuales del premio Miquel Casablancas 2005.
El título de la exposición, a modo de eslogan, por todos reconocido, es utilizado como señal de aviso en proyectos urbanísticos. Remitiendo así, de forma concisa, a la recuperación social de ciertos espacios en desuso. Un lastre para los transeúntes que suele demorarse cierto tiempo en nuestras calles. Transportándonos del uso real de esta advertencia al uso, digamos semiótico (o conceptista) de esa señal de aviso, se distingue cierto tamiz sarcástico al tratarse de una exposición que anuncia cambios en la esfera sociocultural. Se trataría pues de una especie de “Post-it”, concepto propuesto por el arquitecto milanés Giovanni La Varra, una mutación nómada del territorio, de forma no reglada, en las periferias de la ciudad condal. Restaura un vacío en la ciudad, se convierte en lugar inclusivo y alusivo a la vez de las obras escogidas. De manera esporádica, nos detiene unos momentos en la sincronía de la historia de esas coordenadas espaciales para seguir luego su curso evolutivo natural en una ciudad en constante cambio; un lugar de encuentro de los procesos, a menudo devastadores, de la industria. El espacio en sí fue, como decíamos, una escuela de albañilería y electricidad del automóvil, pasando después a ser el gimnasio del instituto de FP y quedando en desuso mientras el recinto perteneció a la escuela Superior de Música de Cataluña. Todos esos vestigios conviven ahora en esas naves (a transformar en biblioteca) dentro del recinto de la escuela de artes y oficios de La LLotja. Todo un atrezzo conceptual y polvoriento para hilar una exposición que encuentra sinergias en la noción del cambio. La exposición recurre a la sinergia, ya que por sí solas las obras, entre sus múltiples lecturas, aluden al tema del cambio (hubiera sido difícil dar con propuestas que reflexionaran entorno a un punto común, dada la situación de concurso), ellas actúan como signos de las alteraciones sociales, culturales, antropológicas…el mismo marco de intervención es ruina y la ruina a veces es el punto de inflexión que denota una metamorfosis próxima.
Cada una de las obras suscita la reflexión entorno al cambio y a sus efectos de manera provocada en espacios, lenguajes, identidades, e incluso sobre el mismo objeto artístico al verse imbuido por la esfera apocalíptica de la Llotja.
Los juegos se repiten sea en espacios urbanos, como las piezas de Jorge Restrepo, Julio César Palacio, Diana Larrea, o en espacios mentales como lo hace Lander Calvelhe.
las fotografías de Restrepo funcionan como un souvenir urbano que enmarca las relaciones entre los futbolistas ocasionales de la ciudad, y que, de forma inconsciente transforman algunos rincones del entramado urbano convirtiéndolo en espacio de juego. Se duplica el juego al intervenir ese espacio apropiado de manera espontánea por el ciudadano y un telón de fondo, la foto a tamaño real de la portería del estadio nacional frente al que posan con empaque y postín, estableciendo así la carga crítica que supone la yuxtaposición del mito o el icono de consumo masivo, y las situaciones reales de un Bogotá, que como en el film de Gurinder Chadha quiere ser como Beckham.

En Basquetball Billboard J.C. Palacio interviene en el espacio urbano en construcción. De un solar en reformas en el centro de Berlín, reconduce el sentido del espacio y lo convierte en canchas de baloncesto improvisado. Una intervención urbana que pretende poner sobre la mesa algunos puntos para ser analizados y discutidos, más que proponer un plan viable para su realización práctica en el espacio público. Proyectos que nunca se acaban porque van a funcionar siempre con un público anónimo el cual lo reinterpreta. En palabras del artista, se trata pues, del público como usuario de esa nueva forma de lugar. Desmantelando así, a través del juego y de la ironía que supone ese cuadro, un orden público establecido.
El guiño de la ironía destila a través de cada pieza, el paso de cebra de “quita y pon” desplegado sobre una calle de Gijón, esconde tras la intervención de Larrea, el hecho histórico que tuvo lugar en la misma localidad; el barrio de la Calzada. Un grupo de vecinos, a finales de la dictadura, propuso el uso legítimo del entramado urbano a través de señales de tráfico pintadas en el pavimento e impuestas por ellos mismos.

De nuevo vemos lo que podría ser una vuelta socarrona sobre algún video de Vito Hanníbal Acconci (como por ejemplo la performance Conversions de 1971). Sobre fondo neutro se nos presenta la mirada fija a cámara de un joven, impasible ante los actos y a pecho descubierto, su madre se va cortando el cabello para pegarlo con celo al torso del chaval. Me refiero a Acconci en cuanto al modo en que traslada las teorías sobre la construcción genérica, como construcción social impuesta, hacia la figura de un adolescente en este caso. Centra su mirada en la legitimitización de estas construcciones por parte de la sociedad que las acarrea de manera hereditaria. Al igual que la mujer occidental se educó bajo el yugo de la señorita Pepis, en una herencia continuada el hombre se edifica a partir de modelos establecidos que poco lugar dejan a la otredad, a las fluctuaciones del abierto e infinito espacio entre lo masculino-femenino. Asistimos a la construcción en la propia carne de ese idílico machote dictaminado por la figura materna. Con atisbos de lecturas freudianas es una llamada a la andrógina, al casi – hombre. En sintonía con las teorías queer, los multiposicionamientos como ente masculino derivan en un artista rebelado contra los monolitos modernos.

Es frecuente el uso de la ironía en el conjunto de las obras, un ejemplo más, que actúa de modo sarcástico sobre la era de la información es; la barra de herramientas y el escritorio de CODECO. Se trata de la reconversión de dos interfaces: el escritorio del PC y la barra de herramientas de un programa de diseño, metáforas del código binario, a la realidad tangible del punto de cruz y la carpintería. De la realidad virtual regresamos al mundo de lo analógico.

En otro punto nos topamos, tras la medianera transformada por Kai Takeda y bajo los pósteres de atléticas gimnastas de los ochenta, reminiscencias de uno de los pasados del edificio, con la obra de Ramón Brichs. Sinòpia 20 se podría definir como una deconstrucción de la sinópia medieval llevada al extremo del arte conceptual. Actuando sobre la realidad física, ha tratado la naturaleza como una pintura al fresco, aplicando técnicas de restauración, transportando las delimitaciones del entorno a otro nivel. Captura la tridimensionalidad de esa realidad envolviendo los edificios con plástico transparente, sus paredes en piedra quedan calcados en la superficie plana de del envoltorio para encapsularla después en un soporte, dando lugar a una superposición de líneas de esa realidad, dando así un punto de vista insólito en cuanto a la bidimensionalidad de aquel espacio atrapa la realidad misma para enfrascarla en el espacio expositivo.


En H, vídeo de Jorge Satorre, crea la paradoja que se encierra en el acto inútil o en los límites del absurdo, ya subrayado por el artísta neoconceptual alemán Andreas Slominski. Bajo ese enunciado que funciona como pretexto, Satorre asume como referencia un trabajo que sólo existe en el proceso. Una continua construcción-destrucción que pone en evidencia de manera sistemática, algunos aspectos del hecho artístico: tales como la naturaleza del arte, su función y su significado. Describiendo la puesta en escena, se trata de un helicóptero que al llegar a la base de aterrizaje, la señal del helipuerto, hecha de serrín amarillo, se desvanece. El helicóptero no asume el lugar de anclaje y vuelve a marchar. Este trabajo entorno al proceso, al arte como resolución en sí misma, atiende de dos modos a lo que Lucy Lippard definía como arte desmaterializado; en cuanto a un arte que, no abocaba por deshacerse de su fisicidad tangible meramente, es decir, abolir las nociones formalistas y materiales de la obra, si no más bien se desmaterializaba en el momento en que cobraba sentido al ser procesado como idea, es decir como concepto.

También desmaterializado, en cuanto a su permanencia en la red, el trabajo de Enrique Radigales. En sintonía con otros grupos que actúan en Internet, ideal Word se presenta como la antítesis al copyright y los derechos de autor. Como todo material que se preste a ser manipulado a través de la red, la obra de Radigales se descarga de manera libre y gratuita, abogando por otro lado a postulados tan antiguos como los de W. Benjamín. Dados estos perfiles, la presentación de Radigales se transformó al entrar en contacto con el espacio acondicionado a modo de Fahrenheit 451(facturas y papeleo vario quemando del establecimiento anterior). La obra expuesta remite al trabajo a través de la Web, haciendo una pregunta que desacraliza en todo el aura del objeto artístico. Esa pregunta se dirige directamente al espectador: que tamaño prefiere? Podría ser la cuestión, en la pared reposan los tamaños respectivos del DINA3 al DINA6, sobre los que el “consumidor” se puede descargar la obra. Sería ésta otra señal de aviso que desvela La Pinta en el mundo cambiante del arte.

Adentrándose en el lenguaje documental, y presentado, según palabras del autor: Kenneth Russo, como documento en estado salvaje, encontramos una deconstrucción del cinexín conocido por todos en nuestra infancia. Capturado por Xauen Movies, un documental de breves minutos que nos contextualiza un juguete desplazado de occidente a oriente mientras descompone en sí mismo el código cinematográfico, creando discontinuidades, planos imprevistos y algún que otro “invasor” extraterrestre en la pantalla. Al interactuar con él, el espectador comprueba cómo el nuevo cinexín elimina los iconos típicos y occidentales de la factoría Disney por cintas no figurativas más acorde con una cultura oriental. En dialogo directo con el espacio, Xauen Movies abre, de manera silenciosa y anónima, nuevos espacios expositivos como las calles de Xauen y la interacción con un público inesperado: ¿terroristas de los juguetes o libertad creadora?

También pero de manera indirecta o sutil, el cambio de nuestra sociedad y de los mass media hacia el big brother, seria una correspondencia con las Polaroid post-coitales de Jordi Antas y la esencia de Ho fem per a tu. La cámara ha invadido espacios privados y personales de cuatro parejas, la instantánea, como bien dice el título, nos abre una ventana a momentos de cierta intimidad.

Otro estigma del cambio, serían las fluctuaciones del sujeto sobre el territorio, y cómo éstas influyen y constituyen la personalidad que los provoca. Mapas y recorridos concretos y cotidianos se comprenden en la obra de Margarita Pineda. Su obra, objetos personales (camisas, pijamas) sobre los que impresiona aquellos lugares que los determinaron para siempre en una experiencia y ciudad concreta. También el cambio de un estado sólido a otro líquido en el video de Núria Güell. La identidad se desvanece en el busto de hielo; Narciso pugna por desvanecer ese yo concreto para transformarlo en materia pura susceptible a ser transformado de nuevo en materia informe. Como si de una fábula zen se tratara, Núria Güell se dispone a enfrentarse a los yo superficiales, a la trampa de la importancia personal.

Del trabajo conjunto entre la pinta y los artistas se destila ese ambiente de trabajo en red, de intercambio entre el creador y el comisario, un carácter que lo lleva a vincularse con la comunidad, en contacto con la colaboración local de la sociedad que lo acoge y que proporciona otras maneras de participación en el hecho artístico. La trayectoria de las curadoras se ha definido muchas veces por una voluntad de desubicación del arte, su desplazamiento hacia espacios que implican otros públicos, entre ellos el ocasional. En una continua nutrición entre participantes, el proceso expositivo se anuncia hoy como proyecto transversal tanto a nivel disciplinario como territorial. De éstos síntomas, que se advierten en algunos sectores del panorama artístico de Barcelona, será fruto la continuación del proyecto de la Pinta: Ho Fem? volviendo de manera más marcada hacia la interacción entre el barrio y el “taller” en la pujante voluntad entorno a una disolución de fronteras. Actuando así, desde la periferia, se establecen líneas que si más no, disparan la duda tanto al añejo sistema jerárquico del tejido cultural en España, como a la relación arte-público.

Ana Rodríguez